Según datos de la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera, en Mozambique la discapacidad visual tiene una prevalencia del 4,1% (468.796 personas afectadas) y existe un total de 146.320 personas ciegas. Este es un dato superior a cualquier país de su entorno, pero aún más grave en el caso de las mujeres, con una prevalencia del 4,3% (59% del total de casos). Las principales causas de la ceguera evitable son las cataratas y los problemas refractivos. Estos trastornos refractivos pueden tratarse fácilmente con correcciones ópticas adecuadas y se encuentran entre las intervenciones más rentables y de eficacia demostrada en salud.
En la provincia de Inhambane (Mozambique) solamente algunos distritos cuentan con atención ocular y profesionales oftalmológicos, quedando desatendidas las poblaciones de las zonas rurales más alejadas de los centros urbanos. Los problemas de movilidad y las desigualdades de género dificultan el acceso de las personas más vulnerables, generalmente mujeres y niñas, y hacen que gran parte de la población no acceda a las gafas de graduación apropiadas o tienda a tratarse con medicina tradicional.
Desde Fundación Ojos del mundo trabajan con una unidad móvil de salud ocular que completa la disponibilidad de la atención oftalmológica que ofrece actualmente el sistema público de salud en la provincia de Inhambane, garantizando la accesibilidad a revisiones y correcciones ópticas de las personas más vulnerables, especialmente mujeres y niñas, de las comunidades rurales más remotas, alejadas de los centros de salud de la provincia.