El cáncer de mama es el segundo cáncer con mayor número de diagnósticos. Los efectos emocionales y de salud que provoca el cáncer de mama, como ansiedad, depresión y miedo al rechazo, suponen una importante barrera en la autonomía personal de muchas pacientes.
Las consecuencias físicas, emocionales y sociales del diagnóstico y de los tratamientos oncológicos deben ser abordadas de forma multidisciplinar con una atención integral durante todo el proceso de la enfermedad: desde el momento del diagnóstico hasta la reincorporación a la vida cotidiana al final del tratamiento.
La situación de pandemia de Covid-19 ha provocado...
- Un impacto negativo en los diagnósticos (un 21% menos) y tratamiento, provocando una situación de inequidad en aquellas mujeres que, como las que viven en áreas alejadas de las grandes ciudades, tienen mayores dificultades de acceso a los mismos.
- Efectos emocionales y sociales más profundos y graves en aquellas pacientes que no pueden acceder en las mismas condiciones a diagnóstico y tratamiento, ya sea por su situación socioeconómica, o por residir en áreas rurales alejadas de centros hospitalarios.
- Dificultades en el acceso a los cuidados y asistencia psicológica y social para las mujeres que residen en áreas con baja densidad y alta tasa de dispersión poblacional, haciéndose esta accesibilidad más compleja y requiriendo de mayores recursos.