- Ayudar a la persona a mantener el mejor estado de salud, cualquiera que sea su estado.
- Potenciar la autonomía y vida independiente, estimulando la comunicación, la movilidad y la accesibilidad en el domicilio.
- Evitar el riesgo de aislamiento social y potenciar la autonomía personal de las mujeres con EM y otras enfermedades neurodegenerativas.
La discapacidad que conlleva la EM en etapas avanzadas se manifiesta con problemas para comunicarse, tragar correctamente, desplazarse de forma autónoma y salir del entorno domiciliario. Si estas dificultades no son atendidas por servicios especializados pueden conllevar graves complicaciones de salud y una pérdida significativa de la calidad de vida.
Para evitar este deterioro progresivo los profesionales de la FEM atienden a las personas en sus domicilios realizando los tratamientos y los cuidados necesarios con el objetivo de que mantengan una buena calidad de vida en casa, por ejemplo mediante sesiones de fisioterapia, logopedia y / o cuidados de enfermería. Dichos tratamientos están encaminados a mitigar el impacto de la enfermedad tanto en la persona enferma como en su entorno más cercano, ofreciendo a los familiares talleres educativos y apoyo en la atención a la dependencia.
- Realizar tratamientos presenciales en el domicilio a personas altamente dependientes y que no pueden acudir a los servicios externos.
- Proporcionar atención online a personas que por situación de Covidien están aisladas y no pueden ser atendidas presencialmente.
- Ofrecer educación sanitaria a los cuidadores de personas dependientes para mejorar los cuidados y prevenir las complicaciones derivadas de la enfermedad. Estas acciones están dirigidas a reducir y suavizar tanto la sobrecarga física como la emocional de la persona cuidadora.
80 personas con esclerosis múltiple
FEM (web)

